Maruja Valcárcel, más conocida en el mundo de las letras como periodista de investigación y analista política, nació en Lima, hija de Alberto Valcárcel Caballero y María Emilia Sandioniggi. Ha sido fundadora y directora de la revista especializada Espacio, donde escribió cientos de artículos sobre el Perú, su problemática y respuestas, a manera de ensayos. Desarrolló un proyecto al que llamó Tambos Agroindustriales para los campesinos del Ande, específicamente para Puno y un proyecto para el transporte público masivo para Lima. Además de haber participado en la creación del Banco de Materiales, cuyo autor fue el arquitecto Carlos Ausejo. Maruja Valcárcel es también música y tiene actualmente en preparación su primer disco con temas propios. Hace algunos años fundó y dirigió el diario La Mañana, el mismo que duró sólo tres años y algo más por enfrentamientos con el gobierno de turno. A través del tiempo ha asesorado a diversas entidades, sus escritos son comentados en las reuniones de estudiantes y ha sido invitada a diversas universidades para conocer sus puntos de vista sobre el sistema sociopolítico actual. Maruja Valcárcel está escribiendo, actualmente, un libro al que titulará Yo estuve allí.
“Es una fiesta con la palabra, en el buen decir y nombrar las cosas, leer y comentar el libro: Bordando suavemente el viento (2011), de Maruja Valcárcel. Un acto por encontrar una Liberación, Rescate y Restitución. Poemario hecho en el ardor y el amor hacia la vida, con esas lluvias interiores que se convierten en un océano que no moja el cuerpo pero sí empapa el alma. Por lo tanto, manifiesta a un ser humano vivo, bien aferrado a su temple, a su misión, que sabe lo que dice y bien dice hasta cuando se sumerge en su silencio”.
El día martes 27 de marzo, se llevará a cabo la presentación de BORDANDO SUAVEMENTE EL VIENTO, primer libro de poemas de MARUJA VALCÁRCEL. La cita es en la Galería Dédalo, en Barranco. Los comentarios estarán a cargo de los poetas Alberto Benavides Ganoza, Dimas Arrieta Espinoza y el crítico literario Ricardo González Vigil. Modera: Harold Alva de Summa. Empieza a las 7 de la noche, al final los invitamos al vino de honor. Los esperamos.
Cada cierto tiempo me gusta recordar y volver atrás en mi vida a observar el camino recorrido incluyendo todos esos tramos que disfruté, los que me disgustaron, los que compartí, los que me guardé, esos en los cuales me alejé, esos por los cuales escapé de la ruta y esos otros por los que volví. Es bueno disfrutar los recuerdos y también es
bueno dejarlos atrás y seguir avanzando.
Tomar los recuerdos de manera aislada probablemente no permita comprobar el verdadero significado de cada uno de ellos ya que no son individuales sino que son como las estaciones de ferrocarril por las que pasa o se detiene un tren cuando viajamos en uno de sus vagones.
Imaginando la vida como un recorrido sobre esas vías ferroviarias llegando y dejando atrás diferentes estaciones, quise reunir algunos de los escritos que durante los últimos dos años fueron parte del camino que voy recorriendo.
Quería observarlos juntos y descubrir qué es lo que, así agrupados, pueden componer y así nació “A bordo de este vagón”.
Es mi deseo que estas líneas que unen mis reflexiones sobre la vida te conduzcan por la reflexión sobre tu propio camino transcurrido y, si lo crees útil, les permitas acompañarte por aquel que vas a transcurrir mañana.
El día martes 8 de octubre de 2011 se realizó el lanzamiento de A BORDO DE ESTE VAGÓN, el primer libro de relatos de CALO. Anteriormente publicó dos novelas. La presentación se realizó en el CENTRO CULTURAL LA NOCHE de Barranco, y tuvo como comentaristas a Harold Alva, de Summa y al destacado escritor y periodista Addhemar Sierralta quien hizo un detallado análisis de la obra.
A BORDO DE ESTE VAGÓN es un libro que cautiva por la calidad del mensaje de cada relato, Calo ha logrado dominar una técnica que captura al lector desde la primera línea. El libro ya está en librerías, atrévanse a recorrer esta nueva ruta.
Calo, firmando autógrafos en LA NOCHE de Barranco.
Carlos Martín Campos Aboado(Calo) Lima, 1969. Ingeniero, egresado de la Universidad Particular Ricardo Palma. Ha trabajado en Perú, durante 15 años, en empresas de la industria de las telecomunicaciones. Desarrolló su interés por escribir desde sus épocas universitarias, a través de sus diarios personales mientras hacía campamentos, excursiones y viajes al interior o exterior del país. Fue piloto privado del Aeroclub de Collique (Lima), donde también practicó el paracaidismo. Es corredor aficionado a las carreras de fondo (maratones). Ha publicado las novelas DESPERTANDO AL LEÓN DEL SUR (2008) y CONTIGO EN EL CAMINO PERO SIN TI (2010). A BORDO DE ESTE VAGÓN es su primer libro de cuentos.
A un año de la partida de Violeta Carnero Hoke de Valcárcel, la Biblioteca Gustavo y Violeta Valcárcel los invita a la presentación del libro recopilatorio VIOLETA: POEMAS DE GUSTAVO VALCÁRCEL, que se realizará en el marco de los Jueves Culturales, en el Auditorio de la CGTP, ubicado en la Plaza 2 de Mayo Nro. 10, Cercado de Lima, a las 6:30 p.m. La presentación estará a cargo de Gustavo Valcárcel Carnero, Harold Alva y Oscar Alarcón. Ingreso libre. Los esperamos.
No hay mejor momento para expresarle todos nuestros sentimientos a Violeta, que el día de hoy, a un año de su partida a esa dimensión extraña que a todos nos espera: a la eternidad.
Ella representa la fecunda y amorosa maternidad, con cuatro hijos, once nietos y trece bisnietos, a quienes ha transmitido su mayor virtud: la solidaridad entre los humanos.
Violeta es también símbolo de la lucha por la igualdad y solidaridad en la vida, pues desde joven se dedicó indesmayablemente a apoyar a los detenidos políticos y a realizar trabajos en la clandestinidad. Ella ha sido estoica, también, ya que durante varias adversidades en su salud, ha podido abofetear a la muerte las veces que ha querido.
Toda su permanencia productiva ha estado dedicada a la búsqueda de la transformación social, económica y política del Perú. Ha sido una de las soñadoras revolucionarias más persistentes del siglo XX, que arrastra consigo –hasta la actualidad- la mística por lograr una sociedad con equidad de oportunidades y de género.
La recopilación de versos del vate Gustavo Valcárcel, su esposo y mi padre, ha sido efectuada tomando en cuenta los poemas dedicados a ella directamente y a otro que es una viva alusión a su compañera (Sentado al borde de la cama).
Pero, además, tenemos la seguridad que los sonetos titulados Confín del tiempo y de la rosa se han inspirado en la imagen global de Violeta, mientras él estaba recluido en prisiones desde 1941 a 1944. Sobre ello, próximamente, reeditaremos la sustentación de nuestra hipótesis, razón por la cual no se han incluido en esta selección.
Este trabajo editorial es un modesto presente a nombre de mi familia, que le entregamos a Violeta en retribución a su amor, sinceridad, bondad, lucha e inmortalidad que ha demostrado durante su corta existencia en nuestro mundo.
Un beso a ella:
Gustavo Valcárcel Carnero
Lima, 15 de setiembre de 2011.
EL ROSTRO DE VIOLETA: Gustavo Valcárcel
La faz de la novia me sedujo desde los años juveniles, atesorados en el cofre de mis recuerdos impetuosos. La conocí a los 18 años y me casé a los 22. Me visitó en cárceles y mazmorras. Incomunicado en la lóbrega nocturnidad de los maldecidos, se me aparecía su rostro encendido por el alba y semejaba en mi memoria el perfil oriental, desgajada de los frisos babilónicos o egipcios, en que sus ojos parecían reflejar la juntura del cielo y mar en lontananza. El rostro de Violeta sembró de flores el paisaje y alegró la amargura de mis adversidades. Cuajó de miel mi llanto bien sufrido y ciñó un laurel en mi vejez adelantada. Diego Rivera no pudo contener su tinta y la estampó en su línea más indigenista, que nunca pasará. Fue en México donde las manos violetas se untaron de nieves y volcanes; en el destierro más adentro de la patria.
Su mirada me llevó desde París hasta Moscú, abajo de un campo de concentración polaco en pleno invierno; y encima de las rosas de Bulgaria en el verano. Con sus labios bebí vino de Chile, ajenjo de Montmartre y el sabor más Perú del universo. El rostro de Violeta evoca una orquídea engrandecida en el poniente y ha inspirado los versos más versos de mi vida. En ellos pienso cada noche, ahora que la poesía se divorció de mí para dejarme a solas con su rival perpetuo, el rostro de Violeta, que se extiende hasta sus manos para cerrar mis ojos y soñar con ella, eternamente en mí.